Cuando la misma dirección IP hace clic una y otra vez en tus anuncios de Google, merece una revisión, pero no es una prueba de fraude. Una dirección puede representar a muchas personas o a un único comprador honesto, y puede que Google ya haya filtrado algunos de esos clics antes de cobrarte. Tres preguntas lo aclaran: cuántas veces llegó la dirección desde un anuncio, en qué periodo y qué hizo cada visita.

Primero, mira lo que Google ya filtró

La columna «Clics no válidos» de los informes de tus campañas muestra el tráfico que los sistemas de Google filtraron, y Google no cobra esos clics. Google también advierte que las herramientas de terceros pueden marcar direcciones IP duplicadas o tráfico de bots que sus sistemas ya procesaron y excluyeron de tu facturación. Así que una dirección que se repite en tus registros no es automáticamente un cargo que se repite.

Los clics que no se filtraron son otra cosa. Si crees que te cobraron actividad no válida, puedes pedir a Google que investigue los últimos 60 días. Nuestra guía sobre los créditos por clics no válidos explica cómo.

Por qué una dirección no es una persona

  • Muchas personas, una dirección. Google explica que un proveedor de Internet puede asignar la misma dirección IP a varios usuarios, como hacen por ejemplo las universidades, y que algunos reparten un número reducido de direcciones rotatorias y compartidas entre muchos usuarios. Las redes móviles, las oficinas y las wifis públicas también ponen a mucha gente detrás de una sola dirección. Los clics repetidos desde una dirección así pueden venir de personas distintas.
  • Un comprador honesto, muchas visitas. Google lo llama visitas recurrentes: alguien que compara precios o vuelve a buscar más información puede hacer clic en tu anuncio más de una vez.
  • Una fuente, muchas direcciones. El caso contrario: el tráfico automatizado y las granjas de clics van rotando de dirección, así que las peores fuentes puede que nunca repitan una.

Cómo leer el patrón

  1. Cuenta llegadas desde anuncios, no páginas vistas. Doce páginas después de un clic son una llegada. Doce llegadas distintas desde tu anuncio son el patrón que importa. Cada llegada lleva su propio identificador de clic, como gclid, en la URL de destino, así que un registro del servidor permite contarlas: pégalo en el generador gratuito de listas de exclusión de IP y contará los identificadores distintos detrás de cada dirección.
  2. Mira la ventana. Cinco llegadas en diez minutos no significan lo mismo que cinco en dos semanas.
  3. Mira qué hizo cada visita. ¿Alguien leyó, se desplazó, llamó, rellenó un formulario o compró? Lo preocupante son las llegadas repetidas que se van en segundos cada vez. Una visita de cero segundos, por sí sola, prueba poco: la versión en inglés de la página de Google explica que muchas herramientas de analítica necesitan un segundo clic para registrar cuánto duró una visita, así que alguien que solo leyó tu página de destino puede figurar con cero segundos.
  4. Revisa la red. Las direcciones de centros de datos y de alojamiento rara vez pertenecen a compradores. Las de redes móviles y banda ancha doméstica, normalmente sí.

Qué hacer

  • Una dirección de un centro de datos o de alojamiento que solo produce clics rápidos en anuncios: exclúyela en Google Ads. Nuestro generador gratuito de listas de exclusión de IP marca qué direcciones de tus registros están en redes de nube y hosting y las convierte en una lista que Google Ads acepta, dentro del límite de 500 entradas.
  • Una dirección móvil o de banda ancha doméstica: con cuidado. Esas direcciones se comparten y se reasignan, así que una exclusión puede ocultar tus anuncios a clientes reales más adelante, y un rango nunca debería ir en ella.
  • Actividad facturada que crees no válida: pide una investigación dentro de los 60 días. La lista de comprobación de Google pide las direcciones IP que generan clics repetitivos o que no dan lugar a conversiones, sacadas de los registros de tu servidor web, junto con los identificadores de clic y las fechas.

Una exclusión no es un reembolso

Excluir una dirección impide que tus anuncios se le muestren a partir de ese momento. Google sigue cobrando los clics que la revelaron, salvo que los filtre o los acredite.

Fuente: Ayuda de Google Ads, Acerca del tráfico no válido. La explicación de las visitas de cero segundos está en la versión en inglés.

Dónde encaja AdProtektor

  • Sigue al visitante, no solo a la dirección. Cada visitante conserva una identidad persistente que pertenece a un navegador en un dispositivo y sobrevive a los cambios de IP, de VPN y de red, así que los clics repetidos siguen visibles cuando cambia la dirección, y las personas distintas detrás de una misma dirección se mantienen separadas.
  • El límite de frecuencia de clics actúa sobre el patrón. Fijas un umbral, una ventana en horas o días y una duración del bloqueo. La regla cuenta las llegadas desde tus anuncios de Google, no las páginas vistas, y actúa cuando un visitante supera el umbral.
  • El modo paranoia es la opción estricta. Actúa cuando las llegadas desde una misma IP alcanzan tu umbral dentro de la ventana, con un mínimo de dos. Puede atrapar a clientes que vuelven, así que conviene en periodos de ataque.
  • La evidencia viaja. Las fuentes bloqueadas pasan a tus listas de exclusión de IP de Google Ads, y el informe de reembolso de Google Ads exporta cada clic marcado con su GCLID para una solicitud de investigación.

Fija cualquier umbral por encima de lo que haría un cliente realmente interesado en la misma ventana. Una compra meditada supone varias visitas en una semana; una compra por impulso, no.

La dirección es donde empieza la pregunta, no la respuesta.

Para ver quién está detrás de los clics repetidos en tus anuncios, empieza una prueba gratuita y añade el script a tu sitio.